MyDogShow

Nivel 3Avanzado

La conformidad con el estándar: ¿cómo evalúa el juez a tu perro?

La respuesta

«Bonita cabeza», «buenas proporciones», «movimiento mejorable»… Detrás de estos comentarios, el juez utiliza una referencia común: el estándar de la raza.

Este texto oficial describe las características buscadas: aspecto general, construcción, comportamiento, aires, pelaje… Permite valorar hasta qué punto el perro presentado se corresponde con el modelo descrito para su raza.

El estándar, un retrato escrito

Imagina un retrato hecho con palabras. Describe la silueta, los detalles y la manera de moverse.

Dos perros pueden corresponder a este retrato sin ser idénticos. Algunas características están definidas con precisión; otras requieren una apreciación, como la armonía o la expresión.

El juez confronta, pues, al perro con el texto, valorando también el conjunto que forma.

¿Cómo se desarrolla esta comparación?

1. Observar el conjunto

El juez mira primero la silueta y las proporciones: ¿cómo se combinan la cabeza, el cuerpo y los miembros?

Aquí interviene en particular el tipo, es decir, las características que dan al perro el aspecto esperado de su raza.

Un perro puede ser atractivo a tus ojos y alejarse, sin embargo, del modelo descrito por su estándar.

2. Examinar los detalles

La observación y las manipulaciones permiten examinar las distintas regiones del cuerpo: cabeza, dentición, miembros, cola, pelaje…

Las exigencias dependen del texto de cada raza. Una característica buscada en una puede ser indeseable en otra.

3. Ver al perro en movimiento

Los aires completan el examen en estático. El juez observa cómo el perro utiliza su construcción cuando se desplaza.

No basta, por tanto, con una pose lograda: el perro también debe poder mostrar su movimiento.

4. Valorar el comportamiento

El carácter forma también parte del estándar. El juez observa las reacciones del perro durante su actuación y las compara con lo que se espera de su raza.

Un ejemplo para entenderlo

El estándar del Pastor Alemán describe, entre otras cosas, un perro ligeramente más largo que alto. Precisa que la longitud del tronco supera la altura a la cruz en un 10 a un 17 %.

Por lo tanto, el juez no busca una silueta cuadrada en esta raza.

Este mismo texto explica que una angulación excesiva de los miembros posteriores perjudica la resistencia y las capacidades de uso. Acentuar una característica no significa respetar mejor el estándar.

Estas indicaciones se refieren al Pastor Alemán: no deben aplicarse a todas las razas.

¿Tienen todas las desviaciones la misma importancia?

No. En el estándar del Pastor Alemán, las desviaciones deben valorarse según su gravedad y sus consecuencias para la salud, el bienestar y la aptitud para el trabajo.

Hay que distinguir un defecto penalizable de un defecto que conlleva la exclusión, indicado explícitamente en el estándar.

El reglamento de la FCI precisa también que la calificación «Excelente» puede concederse a pesar de pequeñas imperfecciones, cuando las cualidades del perro lo justifican. Por lo tanto, no significa «absolutamente sin defectos».

Por último, la calificación y la clasificación responden a dos preguntas diferentes: ¿cuál es la calidad del perro? y ¿qué lugar ocupa entre los competidores? Varios perros pueden obtener «Excelente», con puestos diferentes.

Nueve consejos para progresar

Estos consejos proponen un método de aprendizaje; no constituyen obligaciones reglamentarias.

Principiante — Entender la referencia

  1. Lee el estándar oficial de tu raza. Empieza por el aspecto general, las proporciones y el comportamiento. Deja los detalles anatómicos para una segunda lectura.
  2. Pide que te traduzcan las palabras técnicas. «Aplomos», «stop», «angulaciones»… Pide explicaciones a una persona competente en tu raza, con ejemplos visibles.
  3. Relaciona los comentarios con el texto. Después de una exposición, elige dos o tres observaciones del juez y busca los apartados correspondientes en el estándar.

Intermedio — Afinar tu mirada

  1. Observa varios perros de tu raza. Compara sus características con el texto oficial. Una sola foto, aunque sea la de un campeón, no representa todas las posibilidades admitidas.
  2. Combina fotos y vídeos. Una vista de perfil ayuda a entender las proporciones; un vídeo permite observar el desplazamiento. Usa ambos para progresar.
  3. Identifica cualidades y puntos a mejorar. Con la ayuda de un conocedor de la raza, construye una valoración equilibrada de tu perro, en lugar de una lista de defectos.

Avanzado — Profundizar en el análisis

  1. Relaciona construcción y función. Busca por qué se pide una característica: desplazamiento, resistencia, trabajo tradicional… El estándar se vuelve más fácil de entender.
  2. Estudia la gravedad de las desviaciones. Distingue los defectos, los defectos graves y los que conllevan la exclusión, cuando estas categorías figuran en tu estándar.
  3. Comprueba las actualizaciones. Antes de preparar una exposición, asegúrate de usar la versión oficial actual y las disposiciones correspondientes a la variedad de tu perro.

La idea que hay que retener

Conocer el estándar te ayuda a entender lo que busca el juez y a leer mejor sus comentarios. Tu perro sigue siendo un individuo: lo importante es valorar con justeza sus cualidades y sus desviaciones.

Fuentes

La newsletter

No te pierdas ningún cierre de inscripción

Las exposiciones que cierran pronto, las novedades de la formación y nuestros consejos de ring. Dos e-mails al mes como máximo.