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Nivel 3Avanzado

El examen en estático: mantenerse bien, ¡sin quedarse rígido!

La respuesta

Tu perro acaba de terminar su desplazamiento. Lo paras delante del juez… ¡y adelanta una pata, gira la cabeza y se sienta!

La presentación en estático consiste en mostrar al perro de pie, parado, en una posición adecuada a su raza. Permite al juez observar su construcción y completar su valoración con un examen al tacto.

El objetivo es una posición estable y cómoda, en la que tu perro siga disponible.

¿Qué mira el juez con el perro parado?

El juez observa, entre otras cosas:

  • El conjunto y las proporciones: las relaciones entre las distintas partes del cuerpo.
  • La cabeza y la expresión: sus características propias de la raza.
  • La línea superior: el perfil formado, entre otras partes, por la cruz, el dorso, el lomo y la grupa.
  • Los miembros: sus posiciones, sus aplomos y sus angulaciones.
  • La cola y el manto: su conformidad con las características esperadas.

Estos elementos se valoran según el estándar oficial de la raza, prestando atención a la salud y al bienestar. Por tanto, no existe una postura universal que reproducir en todos los perros. [1] La observación se completa con las manos del juez: bajo un manto abundante, por ejemplo, el tacto ayuda a valorar la construcción. El examen de pie y el de los aires son complementarios. [3]

¿Posición natural o colocación manual?

Hay dos enfoques habituales:

La colocación libre, a menudo llamada «free stacking»: el perro adopta su posición con poca o ninguna manipulación, guiado por tu desplazamiento y su atención.

La colocación manual: ajustas suavemente algunos apoyos para obtener una posición adecuada.

Estas técnicas se aprenden poco a poco. La elección depende del perro, de su raza y de los usos de presentación. En cualquier caso, la FCI pide una presentación natural, con la correa sin tensar, y prohíbe tirar del perro hacia arriba por el cuello o por la cola. [2]

Principiante — 3 consejos para sentar las bases

1. Recompensa el simple hecho de quedarse de pie

Empieza sin buscar una postura perfecta. Cuando tu perro se quede de pie unos segundos, marca el acierto con una palabra, recompensa y libéralo.

Aumenta la duración poco a poco.

Primer objetivo: entender «de pie y tranquilo» antes de trabajar los detalles.

2. Colócalo sobre un suelo estable

En el entrenamiento, elige una superficie plana y no resbaladiza. Un perro que pierde los apoyos tendrá dificultades para mantenerse sereno.

Si su raza se examina sobre una mesa, acostúmbralo poco a poco a una mesa estable y antideslizante, bajo vigilancia constante. Las modalidades en el suelo, en rampa o en mesa se precisan en las directrices de la FCI por raza. [4]

3. Mantén una atención tranquila

Si usas una recompensa, evita agitarla o alejarla hasta el punto de que tu perro estire todo el cuerpo para alcanzarla.

Busca una cabeza llevada con naturalidad y cuatro apoyos cómodos. Si avanza, simplifica el ejercicio en lugar de retenerlo permanentemente.

Intermedio — 3 consejos para estabilizar la posición

1. Ajusta una cosa a la vez

Si hay que recolocar una pata, manipúlala con suavidad y deja que tu perro recupere el equilibrio.

Evita mover uno tras otro todos los pies sin darle tiempo a estabilizarse. ¡Corres el riesgo de mantener una agitación que precisamente querías corregir!

2. Enséñale a quedarse de pie durante el contacto

Pide a una persona tranquila que toque brevemente un hombro o el dorso. Recompensa a tu perro cuando lo acepte con serenidad.

Aumenta poco a poco la duración y las zonas que se tocan. Quedarse de pie solo y quedarse de pie durante un examen son dos aprendizajes distintos.

3. Entrena la parada después del trote

Una bonita posición preparada en casa puede volverse difícil justo después de un desplazamiento.

Repite un pequeño recorrido, reduce la velocidad, párate y deja que tu perro apoye los pies. Recompensa las paradas equilibradas antes de añadir correcciones.

Avanzado — 3 consejos para pulir la presentación

1. Comprueba la posición desde varios ángulos

Haz que te tomen fotos de perfil, de frente y por detrás, a la altura del perro.

Una pose atractiva de perfil puede revelar apoyos incómodos desde otro ángulo. Compara tu presentación con las características del estándar, sin buscar angulaciones exageradas.

2. Aprende a intervenir menos

Graba una sesión corta y observa tus manos: ¿cuántas veces tocas a tu perro cuando ya estaba bien colocado?

Trabaja una colocación precisa y luego déjalo mantenerse. Las correcciones repetidas pueden hacer que se mueva más.

3. Mantenlo disponible cuando el juez se mueve

En el entrenamiento, pide a una persona que cambie suavemente de posición alrededor del perro.

Enséñale a conservar sus apoyos pese a ese movimiento. Por tu parte, ajusta tu sitio para despejar la vista y facilitar el acceso, sin interrumpir el examen.

La referencia que conviene recordar

Una buena posición en estático muestra con claridad la construcción del perro y le permite estar a gusto.

Unos segundos estables y naturales dan al juez mejores posibilidades de observación que una postura que tienes que sostener sin parar.

Los nueve consejos son recomendaciones prácticas de entrenamiento. Las referencias de la FCI que figuran abajo constituyen el marco oficial de las normas citadas; el artículo de la AKC aporta un enfoque pedagógico.

Fuentes

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