Nivel 2Expositor
Acostumbrar a tu perro a esperar
Aprender a hacer una pausa antes de la pista
Estás listo, tu perro también… pero la clase anterior no ha terminado. Mientras esperas, tira hacia sus vecinos, te pide atención o da vueltas en círculo.
¡Esperar se aprende! Son útiles dos habilidades: mantenerse brevemente en una posición cuando se le pide y saber relajarse durante una pausa más larga. En esta segunda situación, tu perro puede cambiar de posición y ponerse cómodo.
Aquí tienes nueve consejos para preparar esos momentos.
Principiante — Descubrir las pequeñas pausas
1. Empieza en un lugar tranquilo
En casa, elige un momento en que tu perro esté disponible. Sus necesidades de salir, de agua y de descanso deben estar cubiertas.
Siéntate a su lado con una manta cómoda en el suelo. Al principio, busca simplemente unos instantes de tranquilidad.
Consejo MyDogShow: empieza lejos de las distracciones para facilitar el aprendizaje de la calma.
2. Haz de la manta una referencia agradable
Deja que tu perro descubra la manta. Recompensa su interés y luego su presencia sobre ella, sin empujarlo ni mantenerlo en su sitio.
Cuando se instale en ella de buen grado, fomenta una postura cómoda. Después la manta podrá acompañaros en las salidas: ¡un pedacito de casa en un entorno nuevo!
3. Da un final claro a los ejercicios cortos
Para aprender a mantener una posición, pide la que tu perro conoce mejor. Tras un breve instante, recompénsalo mientras la mantiene y di una palabra de fin, como «libre».
Esta señal le indica que puede moverse. Elige una palabra distinta de tus felicitaciones habituales y úsala de forma coherente.
Intermedio — Esperar un poco más
1. Alarga la duración poco a poco
Añade unos segundos cuando la etapa anterior resulte fácil. Alterna los intentos algo más largos con éxitos muy cortos.
Si abandona su posición antes de tu señal, retoma con calma con una duración más sencilla. No lo riñas: quizá le pediste demasiado, demasiado pronto.
2. Recompensa también la relajación espontánea
Durante una pausa sobre la manta, fíjate en los pequeños cambios: tu perro deja de mirarte fijamente, se acomoda o apoya la cabeza.
Deja discretamente una pequeña chuche cerca de él. Evita las felicitaciones entusiastas que volverían a agitarlo. Aquí fomentas que se relaje sin esperar una orden permanente.
3. Cambia de lugar reduciendo tus expectativas
Prueba en otra habitación y luego en un lugar tranquilo al aire libre donde se admitan perros.
Recupera tu manta y empieza con una pausa más corta que en casa. Añade después una distracción ligera, como una persona que pasa a distancia. Si tu perro ya no consigue acomodarse, aléjate de la distracción.
Avanzado — Preparar la espera en la exposición
1. Repite una pequeña secuencia «pausa y salida»
En un entrenamiento, alterna unos pasos de presentación, una pausa tranquila a tu lado y una nueva salida.
Esta propuesta pedagógica ayuda a preparar las transiciones del gran día. Mantén la secuencia fácil: el objetivo es que tu perro pueda esperar sin estar constantemente a punto de saltar.
2. Prepara una instalación cómoda
Para las pausas más largas, prevé una manta adecuada, agua y un sitio apartado del paso.
Tu perro puede sentarse, tumbarse o cambiar de apoyo. Reserva el mantenimiento preciso de una posición para los ejercicios que lo requieran.
Consejo MyDogShow: distingue bien la inmovilidad que pides durante un ejercicio del simple hecho de acomodarse con comodidad.
3. Prevé interrupciones
Una jornada larga requiere varias ocasiones de salir, moverse y recuperar la calma. El aprendizaje de la espera no sustituye estas necesidades.
Si tu perro se agita, comprueba su comodidad y la dificultad del entorno antes de repetir una orden. Para una pausa, busca la relajación; para un ejercicio corto, vuelve a pedirle algo que pueda lograr.
La buena referencia
Tu perro progresa cuando puede esperar a tu lado, acomodarse con comodidad y volver a ponerse en marcha sin precipitación.
Una pausa lograda le permite tomar aliento antes de la siguiente actividad.