Nivel 2Expositor
Aseo: ¿por qué es importante?
La respuesta
Un pelaje bonito llama la atención, pero el aseo aporta mucho más: ayuda a mantener a tu perro cómodo, a cuidar su manto y a detectar posibles anomalías.
En una exposición, la preparación también depende de la raza. El pelo corto, el pelo duro y el manto largo no requieren ni las mismas herramientas ni los mismos gestos.
Un buen aseo empieza con una pregunta: ¿qué necesita mi perro?
Principiante — Mantener y tranquilizar
1. Cepilla para cuidar el manto
El cepillado elimina la suciedad y el pelo muerto. También ayuda a prevenir los nudos, que pueden resultar incómodos.
Para probar: pide a tu peluquero canino que te enseñe el cepillo adecuado y la presión que debes ejercer. Un cepillo eficaz debe usarse con suavidad. [1, 2]
2. Haz del aseo un hábito agradable
Un perro que descubre el cepillo en el último momento puede encontrar la sesión estresante. Acostúmbralo poco a poco, con pasadas cortas y pausas.
El jueguecito: unas pasadas de cepillo en una zona que acepte bien, un premio y luego una pausa. Avanza a su ritmo. [1]
3. Aprovecha para observar
Al separar suavemente el pelo, puedes notar un enrojecimiento, una herida o una zona inusual. Mira también las patas y las almohadillas.
El reflejo útil: si encuentras una anomalía o si tu perro parece tener dolor, pide consejo al veterinario. El aseo permite observar, no diagnosticar. [2]
Intermedio — Adaptar los cuidados a tu perro
1. Vigila los sitios donde se esconden los nudos
Detrás de las orejas y bajo las extremidades, los nudos pueden pasar inadvertidos. Un pelaje bonito por fuera no está necesariamente desenredado por todas partes.
Para probar: inspecciona esas zonas con suavidad. Si un nudo está apretado contra la piel, acude a un profesional en lugar de tirar de él o cortarlo con tijeras. [1, 2]
2. Prepara el baño según las necesidades
Más baños no significan necesariamente un mejor pelaje. La frecuencia depende del perro, de su manto y de su estado de limpieza.
Tu rutina: usa un champú para perros, enjuaga con cuidado y seca de forma adecuada. Pide a tu peluquero canino un programa preciso para la preparación de la exposición. [1, 2]
3. Piensa también en las uñas
El aseo no se acaba en el pelo. Las uñas demasiado largas pueden molestar al perro y modificar su forma de andar.
Para probar: acostúmbralo a dejar que le sujetes brevemente una pata. Para aprender a cortarlas, pide una demostración a un peluquero canino o al veterinario: hay que preservar la parte viva de la uña. [2]
Avanzado — Preparar una presentación adecuada
1. Aprende las exigencias de tu raza
Algunas razas necesitan un corte particular, otras un stripping adecuado y otras un mantenimiento más sencillo. Copiar el aseo de otra raza puede llevarte a una preparación inapropiada.
Tu misión: pregunta a tu criador, al club de raza o a un peluquero canino con experiencia en exposición qué gestos hay que prever y en qué momento. [3]
2. Conoce los límites del reglamento
Consejo MyDogShow: No uses ningún tratamiento que modifique la estructura, el color o la forma del manto, de la piel o de la trufa: la preparación debe realzar a tu perro, no transformarlo.
El reflejo útil: comprueba tus productos antes de preparar al perro. Una denominación comercial «especial exposición» no basta para demostrar que un producto esté permitido. [4]
3. Organiza los últimos retoques
Consejo MyDogShow: En el recinto de la exposición, limítate al peine y al cepillo para los últimos retoques, y no dejes a tu perro atado a la mesa de aseo más tiempo del necesario.
Tu organización: haz los cuidados adecuados con antelación y prevé después retoques sencillos y pausas de verdad para tu compañero. [4]
A recordar
El aseo cuenta para la comodidad, el mantenimiento y la presentación. Debe respetar el pelaje de tu perro y las normas de la exposición.
Un perro bien preparado es también un perro al que se ha cuidado entre concursos.