Nivel 2Expositor
Acostumbrar a tu perro a los desconocidos
La respuesta
Un transeúnte que se detiene, un expositor que te habla, un juez que se acerca… En una exposición, tu perro se cruzará con muchas personas desconocidas.
No necesita pedir caricias a todo el mundo. El objetivo es que pueda estar a gusto junto a los demás y luego aceptar los contactos necesarios para el examen.
La confianza se construye con encuentros agradables, sin forzar el acercamiento.
Principiante — Observar con tranquilidad
1. Empieza sin pedir contacto
Elige un lugar tranquilo donde tu perro pueda ver a algunas personas sin sentirse rodeado.
Para probar: observa a un transeúnte a distancia y luego recompensa a tu perro a tu lado. Si se tensa o intenta irse, aléjate. Este primer paso puede hacerse sin ninguna caricia.
2. Deja que elija si se acerca
Pide a tu compañero que se mantenga tranquilo, ligeramente de lado, sin mirar fijamente al perro ni tender la mano hacia su hocico.
El pequeño juego: deja que tu perro explore si le apetece. Si se queda a tu lado, también está muy bien: el encuentro no exige un saludo.
3. Explica las reglas a las personas con las que te cruces
Las buenas intenciones no siempre bastan: agacharse bruscamente o abrazar a un perro puede inquietarlo.
Tu frase útil: «Estamos trabajando los encuentros. Deja que se acerque él y espera antes de tocarlo, por favor.»
También puedes rechazar una interacción cuando tu perro necesite espacio.
Intermedio — Construir encuentros agradables
1. Varía las personas, de forma progresiva
Una vez que los primeros encuentros resulten fáciles, presenta a otros adultos tranquilos, con siluetas y voces diferentes.
Para probar: conoce a una persona nueva en un lugar ya familiar. Evita añadir a la vez la multitud, un entorno nuevo y varios contactos. La calidad de la experiencia importa más que el número de encuentros.
2. Introduce una caricia corta
Si tu perro se acerca de buen grado y se mantiene relajado, propón un breve contacto en un costado del cuerpo o en el pecho.
Para probar: una caricia y luego una pausa. Deja que tu perro se aleje. Evita la mano que llega por encima de su cabeza y los gestos que lo retienen.
3. Detecta las señales de incomodidad
Un perro que se queda paralizado, se lame los labios, mira de reojo o gruñe te está señalando que la interacción se está volviendo difícil.
Tu reflejo: interrumpe el contacto y devuélvele espacio. Retoma después con más facilidad. No intentes que «aguante un poco más» para terminar el ejercicio.
Avanzado — Preparar el acercamiento del juez
1. Distingue encuentro y examen
Aceptar una caricia no significa aún aceptar el examen del cuerpo o de los dientes. Trabaja primero estas manipulaciones contigo y luego con una persona tranquila.
Para probar: repite un solo gesto que ya domine, como un contacto en el hombro, y recompensa. Añade los demás gestos poco a poco.
2. Busca acompañamiento en clases de presentación
Las clases de handling, también llamadas ringcraft, permiten preparar al perro para la presencia de otras personas y para las manipulaciones del juez.
Tu misión: indica al instructor lo que tu perro ya acepta y lo que le sigue costando. Prepara un acercamiento corto seguido de un contacto fácil antes de plantearte un examen más completo.
3. Prevé una salida de la situación
Incluso un perro bien preparado puede encontrar un encuentro demasiado intenso.
Consejo MyDogShow: ten presente que un perro puede reaccionar de forma distinta en una exposición, sobre todo ante la multitud.
Tu plan: localiza un lugar más tranquilo al que apartarte y hacer una pausa. Si el miedo persiste o si tu perro corre el riesgo de morder, pide ayuda profesional antes de seguir con los contactos.
La buena señal de progreso
Tu perro puede observar a una persona, mantenerse flexible y volver con facilidad hacia ti. No necesita que lo acaricien para tener éxito.
Si adora a los visitantes, trabaja también los saludos tranquilos: mantener las cuatro patas en el suelo y poder volver hacia ti forma parte de los buenos hábitos.
Un perro a gusto con los desconocidos es un perro cuyo ritmo se respeta.
Los ejercicios propuestos son aplicaciones pedagógicas de las recomendaciones que aparecen a continuación, y no obligaciones reglamentarias.