Nivel 3Avanzado
Mi perro se distrae: ¿cómo recuperar su atención en la exposición?
La respuesta
En casa, te sigue a todas partes. En una exposición, ¡un olor en el suelo, un perro que pasa y una bolsa de golosinas bastan para que olvide vuestro programa!
Un entorno animado hace más difícil la concentración. La atención se trabaja progresivamente, como los demás aprendizajes. Aquí tienes nueve consejos para preparar vuestra próxima pasada. [1, 3]
Principiante — Dar ganas de seguir conectado
1. Empieza lejos del ajetreo
Para las primeras sesiones, elige una habitación tranquila con pocas distracciones. Recompensa una respuesta fácil antes de intentar el mismo ejercicio en otro sitio. [4]
Tu primer reto: conseguir unos instantes de atención en el salón, antes de pedirlos junto a la pista.
2. Recompensa sus miradas espontáneas
Durante una sesión corta, observa a tu perro sin llamarlo. En cuanto se vuelva hacia ti, recompénsalo de inmediato. ¡Así descubre que merece la pena preguntar por ti! [1]
Para probar: ten a mano unas cuantas golosinas pequeñas para aprovechar esos momentos.
3. Enséñale lo que significa su nombre
En un lugar tranquilo, di su nombre y recompénsalo en cuanto te mire. Si no responde, evita repetir «Oslo, Oslo, Oslo…». Vuelve a una situación más fácil. [1, 2]
La idea: que su nombre se convierta en una invitación a prestarte atención, en lugar de un ruido de fondo.
Intermedio — Resistir las pequeñas distracciones
1. Añade una sola dificultad cada vez
Empieza con una distracción ligera y lejana: una persona inmóvil o un juguete en el suelo. Si aumentas la distracción, mantén el ejercicio breve y quédate cerca de tu perro. [3]
Ejemplo: pide una breve parada de pie con una persona a lo lejos, antes de intentarlo con alguien que pase cerca.
2. Elige una recompensa que le guste
Algunos perros prefieren una golosina; otros, un juguete o una interacción. Descubre qué motiva al tuyo, sin excitarlo en exceso. Utiliza pequeñas porciones adaptadas a su alimentación. [3, 4]
El detalle útil: una recompensa apreciada en casa puede resultar menos interesante en medio de los olores y los movimientos.
3. Retoma lo básico en cada lugar nuevo
Pasa del salón a un exterior conocido y luego a un lugar algo más animado. En un lugar nuevo, vuelve a recompensar respuestas muy sencillas. [1]
Tu referencia: si le cuesta acertar, reduce la dificultad antes de alargar la sesión.
Avanzado — Construir la atención útil en la pista
Los tres ejercicios siguientes adaptan los principios del aprendizaje progresivo a la presentación en exposición.
1. Prepara una breve rutina de salida
En el entrenamiento, encadena una captación de atención, unos pasos y una breve parada de pie. Recompensa y concede después una pausa. Construye cada etapa antes de pedir la secuencia completa. [2, 4]
El objetivo: que la salida resulte familiar, con peticiones claras y fáciles de seguir.
2. Entrena la vuelta a la atención
Con una distracción ligera y controlada, deja que tu perro observe y utiliza luego tu señal de atención ya aprendida. Recompensa cuando vuelva hacia ti. Si no lo consigue, aleja la distracción o simplifica el ejercicio. [1, 3]
El progreso que hay que buscar: recuperar el contacto después de haber mirado a otro lado.
3. Ensaya una minipasada con un figurante
Pide a una persona que haga el papel del juez: primero se queda a distancia durante una secuencia corta y conocida. Añade después su acercamiento, cuando el ejercicio siga siendo fácil. Termina con un éxito y haz una pausa. [3, 4]
Ojo con la acumulación: una persona que se acerca, una espera más larga y un lugar nuevo ya suponen tres dificultades.
El pequeño éxito que celebrar: un perro que recupera con más facilidad el hilo de vuestra presentación. ¡Unos segundos logrados son una buena base para lo que viene!