Nivel 3Avanzado
Mi perro se niega a andar en la pista: ¿qué hago?
La respuesta
En casa te sigue encantado. Pero en la exposición, en el momento de salir… ¡las cuatro patas pegadas al suelo!
No significa necesariamente que sea testarudo. Puede tener miedo, molestarle el material o sentir dolor. Antes de buscar un bonito trote, hay que entender qué lo frena.
Primero, comprueba su comodidad
Una negativa repentina merece atención, sobre todo si también duda fuera de la pista. Cojera, rigidez o cambio de movimiento justifican una consulta veterinaria; con dolor intenso o si no apoya una pata, llama al veterinario de inmediato. Si solo pasa en exposiciones, observa el contexto: otros perros, ruido, suelo inusual, correa tensa.
Principiante: desbloquear la situación
- Suelta la presión. Deja de tirar. Los principios FCI para jueces indican que una correa tensa y un collar apretado dificultan el movimiento y perjudican el bienestar.
- Dale una pausa tranquila. Un perro que se bloquea necesita espacio. En pista, avisa al juez; si sigue angustiado, interrumpe la presentación.
- Premia un pequeñísimo avance. Fuera de la pista, descartado el dolor, pide un solo paso a tu lado y prémialo.
Intermedio: preparar la próxima exposición
- Retoma en un lugar fácil. Unos pasos con la correa floja, y aumenta poco a poco.
- Añade dificultades de una en una. Nuevo suelo, una persona cerca, más actividad.
- Identifica el momento exacto del bloqueo. Esas notas también ayudarán al veterinario.
Avanzado: afinar la preparación
- Descompón la presentación. Entrada, parada, salida y giro como ejercicios distintos.
- Ten un plan B. Menos distracciones, más distancia, vuelta a la calma.
- Busca apoyo si persiste. El veterinario buscará una causa médica y podrá derivarte a un profesional del comportamiento.