Nivel 1Principiante
¿Qué hacer si tu perro no se está quieto?
La respuesta
Da vueltas, salta, olfatea… ¡y mueve una pata en cuanto le colocas las otras tres! Simplifica lo que le pides, recompensa los momentos cortos que le salgan bien y prevé pausas.
Hay que distinguir dos aprendizajes: tranquilizarse durante la espera y quedarse de pie unos instantes para el examen, lo que se llama la posición en estático. Un perro puede dominar uno sin dominar aún el otro.
Principiante — Recuperar un poco de calma
- Observa antes de pedir inmovilidad. Fíjate en lo que le agita: la proximidad de otros perros, el ruido, la espera o alguna molestia. Los desplazamientos constantes pueden acompañar a la excitación, la frustración o la inquietud. Si intenta huir o parece tenso, aléjalo de la dificultad.
- Elige un lugar menos estimulante. Durante la espera, instálate lejos del paso. Una alfombra conocida puede servir de referencia, sobre todo si tu perro ya ha aprendido a relajarse sobre ella. Dogs Trust recomienda empezar el aprendizaje de la calma en un lugar tranquilo y luego recompensar los comportamientos relajados.
- Pide muy poco al principio. Para trabajar la posición en estático, recompensa primero un breve instante de pie, con las cuatro patas en el suelo. Después, relaja la petición. Esta aplicación del trabajo por pequeños pasos evita exigir una larga inmovilidad antes de que esté aprendida.
Intermedio — Facilitar la presentación
- Distingue las pausas de los ejercicios. Fuera de la pista, deja que tu perro descanse o dé un breve paseo tranquilo según sus necesidades. Evita encadenar repeticiones para «cansarlo». Dentro de la pista, adapta tus peticiones al desarrollo del juicio.
- Vuelve a partir de una posición sencilla. Si se mueve durante el estático, deja de cambiarle las patas de sitio sin parar. Cuando el juez te lo permita, da unos pasos y propón de nuevo la parada con tu señal habitual. Es un truco de presentación, que debes adaptar a tu perro y a las indicaciones del juez.
- Recompensa con precisión. Si se permiten golosinas en el lugar, da una pequeña recompensa en el momento en que tu perro hace lo que quieres. En el entrenamiento, mantén la mano a una altura que le permita quedarse de pie con naturalidad: demasiado alta, puede incitarlo a saltar. El principio es reforzar el acierto.
La frase útil para el juez: «Le cuesta estabilizarse. ¿Puedo recolocarlo?»
Avanzado — Construir una postura fiable
- Aumenta una dificultad cada vez. Trabaja primero una parada breve en un lugar tranquilo, y luego un poco más larga. Añade después a una persona a distancia o un entorno nuevo. Si tu perro falla varias veces, vuelve a un paso más fácil. Estos ejemplos aplican los principios de sesiones cortas y reducción de distracciones de la RSPCA.
- Enseña el descanso por separado del estático. Sobre su alfombra, recompensa las señales de relajación sin exigirle que te mire continuamente. Reserva otra señal para la posición de pie de presentación. Así, la alfombra se convierte en una referencia de descanso, en lugar de un lugar donde tu perro espera constantemente una orden.
- Comprueba cualquier cambio inusual. Si un perro habitualmente tranquilo se vuelve de pronto agitado, rechaza ciertas posiciones o muestra molestias, pide opinión al veterinario. Ante una dificultad de aprendizaje persistente, hazte acompañar por un profesional que use métodos basados en la recompensa.
¿Moverse conlleva una sanción?
Mover una pata o recolocarse no equivale automáticamente a ser descalificado. El juez tiene que poder valorar al perro.
El reglamento de la FCI prevé «No puede ser juzgado», entre otros casos, cuando un perro salta sin parar sobre su presentador o intenta salir de la pista, impidiendo apreciar sus movimientos. Esta calificación se aplica también al rechazo constante del examen. El resultado depende, por tanto, de lo que el juez pueda realmente evaluar.
El recordatorio: «Una pequeña parada conseguida, una recompensa, una pausa… y luego se progresa.»