Nivel 3Avanzado
¿Cuándo cambiar de estrategia?
Nivel intermedio — «Empiezo a entender»
Es momento de ajustar tu estrategia cuando vuelve la misma dificultad, cuando tu preparación ya no aporta progresos o cuando tu programa se vuelve difícil de llevar para vuestro dúo.
Un resultado decepcionante puede desencadenar la reflexión. Pero antes de cambiarlo todo, busca qué requiere realmente un cambio: el entrenamiento, tu presentación, las condiciones de salida o el propio objetivo.
Aquí tienes tres consejos para decidir con método.
1. Busca una tendencia detrás de los resultados
Un puesto peor no basta para demostrar que tu preparación funciona mal. Relee varias fichas de tu cuaderno y busca hechos:
- ¿Aparece la misma dificultad en el entrenamiento y en la exposición?
- ¿Varios jueces han señalado un punto similar?
- ¿Tu perro lo hace bien en un lugar tranquilo, pero le cuesta en un entorno animado?
- ¿Mejora tu presentación a pesar de unas clasificaciones variables?
El reglamento de la FCI distingue las calificaciones, las clasificaciones y los premios. Precisa, en particular, que un «1.º Excelente» no garantiza la concesión del CACIB. [1]
Por tanto, la ausencia de certificado no significa automáticamente que debas cambiar de método.
El consejo práctico: formula el problema en una frase observable: «Mi perro salta cuando acelero», en lugar de «Nunca ganamos».
2. Cambia lo que corresponde al problema
Tu estrategia comprende varias decisiones. Identifica la que merece ajustarse.
| Lo que constatas | El cambio que cabe plantearse |
|---|---|
| El perro solo lo hace bien en casa | Prever una progresión hacia otros lugares, con pocas distracciones al principio |
| Las sesiones se vuelven confusas | Simplificar las peticiones y elegir un objetivo por sesión |
| El desplazamiento o la espera salen mal | Revisar el lugar, el trayecto, la instalación o el ritmo de las salidas |
| No entiendes una crítica recurrente | Pedir una explicación o la mirada de alguien con experiencia |
| Tu objetivo supera tus posibilidades actuales | Revisarlo según la madurez del perro, tu disponibilidad y tu presupuesto |
Si tu perro muestra miedo con regularidad o cambia de comportamiento de repente, empieza por entender esa dificultad. La RSPCA recomienda consultar al veterinario ante cualquier cambio y recuerda el interés de un entrenamiento basado en las recompensas. [2]
El consejo práctico: elige un cambio que responda a lo que has observado. Modificar el calendario no resolverá necesariamente una dificultad para llevar la correa.
3. Prueba un cambio concreto y mide su efecto
Cuando la situación lo permita, modifica un elemento cada vez. Entenderás mejor qué ayuda a tu perro.
Por ejemplo:
- Constatación: mi perro salta durante el desplazamiento.
- Cambio probado: busco una velocidad más regular en un trayecto corto y tranquilo.
- Señal esperada: mantiene su trote con la correa suelta.
Anota después qué evoluciona: regularidad de los aires, facilidad del examen, estabilidad del estático o capacidad para asentarse.
Si varios intentos adecuados no aclaran la dificultad, busca acompañamiento. Un observador puede detectar un gesto, un momento o una situación que tú no notas mientras presentas a tu perro.
El consejo práctico: evalúa primero el comportamiento que estás trabajando. Una mejor clasificación puede llegar más tarde; depende también de los perros presentes y del juicio del día.
Tu ficha de decisión
- La dificultad que vuelve: …
- Lo que ya he probado: …
- El cambio que voy a probar: …
- La señal de progreso esperada: …