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Nivel 2Expositor

Las pequeñas reglas no escritas

La respuesta

En una exposición canina está el reglamento… y las pequeñas costumbres que hacen agradable la jornada. ¿Dónde dejar tu material? ¿Cuándo entablar conversación? ¿Se puede dar un consejo a alguien a quien no conoces?

Estas costumbres se aprenden a menudo con los encuentros. No forman un reglamento universal, pero se basan en una idea sencilla: respetar el tiempo, el espacio y el trabajo de cada uno.

Principiante: encontrar tu sitio

1. Pregunta si es buen momento

Un expositor puede parecer disponible mientras está pendiente de la llamada de su clase.

Para probar: «Hola, ¿tienes un momento o prefieres que vuelva luego?»

El American Kennel Club recomienda esta manera de acercarse a los handlers y aconseja dejar las conversaciones para después de su pase.

2. Pregunta antes de instalarte

Una silla vacía o un rincón junto a una mesa no significa necesariamente que el sitio esté libre. Alguien puede volver con su perro o necesitar ese espacio para prepararse.

Para probar: «¿Puedo ponerme aquí sin molestarte?»

Mantén también despejados los pasillos y los accesos a la pista, como recomienda el AKC.

3. Admira el aseo primero con los ojos

Un peinado bonito puede suponer mucha preparación. ¡Evita la caricia espontánea que lo despeina todo justo antes de entrar!

Para probar: «¿Puedo acariciarlo? ¿Dónde prefieres?»

El AKC recuerda que hay que pedir permiso y tener en cuenta el trabajo realizado en el pelaje.

Intermedio: compartir el espacio con tacto

1. Pregunta antes de pedir prestado material

Un cepillo sobre una mesa no es de libre servicio. Incluso entre conocidos, pregunta antes de coger una silla, un peine o una correa.

El buen reflejo: devuelve el objeto pronto, limpio y en el mismo sitio. Si lo estropeas, avisa a su dueño.

2. Ofrece tu ayuda sin tomar el mando

¿Alguien busca su número o le cuesta transportar sus cosas? Un ofrecimiento puede ser bienvenido.

Para probar: «¿Quieres que te eche una mano?»

Espera su conformidad y sus instrucciones. No cojas la correa de un perro ni muevas una jaula por iniciativa propia.

3. Mantén los encuentros entre perros como algo opcional

Dos perros que esperan uno al lado del otro no necesitan conocerse necesariamente.

Para probar: «¿Prefieres que mantengamos algo de distancia?»

El artículo del AKC sobre los usos en las exposiciones subraya la importancia de controlar a los perros y respetar sus límites en un espacio compartido.

Avanzado: contribuir a un buen ambiente

1. Pregunta antes de dar un consejo

¿Has visto una forma de mejorar una presentación? Comprueba primero que la persona quiere tu opinión, sobre todo justo después de su juicio.

Para probar: «Si te interesa, puedo compartir contigo un truco que uso en los entrenamientos.»

Un consejo aceptado tiene más posibilidades de ayudar que una corrección soltada delante de todo el mundo.

2. Acoge a los principiantes sin hacerles sentir incómodos

Los números, las clases y las llamadas no son evidentes en una primera exposición. Si alguien duda, explica sencillamente lo que sabes.

Para probar: «El comisario de pista podrá confirmarte cuándo entrar; puedo enseñarte a quién dirigirte.»

Evita el «Eso lo sabe todo el mundo». Tú también tuviste una primera vez.

3. Deja que cada uno cuente su resultado

Algunos expositores quieren celebrarlo enseguida; otros prefieren respirar o entender su hoja de juicio.

Para probar: «¿Cómo ha ido vuestro pase?»

Evita exigir la calificación, leer un documento dejado sobre una mesa o publicar el resultado de otro sin hablarlo con él. Para las fotos y las publicaciones, el código de conducta del Royal Kennel Club recomienda respetar la privacidad y pedir permiso en las situaciones en que aparecen personas identificables.

El pequeño reflejo MyDogShow

«¿Te viene bien?»

Para un sitio, una conversación, una ayuda o un consejo, esta pequeña pregunta evita muchas torpezas.

Fuentes

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