Nivel 2Expositor
Las uñas: pequeños detalles que cuentan para la comodidad
La respuesta
Revisas el pelaje, las orejas, la correa… ¿pero te has fijado en las uñas? Su cuidado forma parte de la preparación de un perro de exposición y, sobre todo, de sus cuidados habituales.
El objetivo es una longitud cómoda, sin dolor ni molestias al desplazarse. Intentar acortarlas al máximo justo antes de la pista puede, por el contrario, comprometer la actuación.
¿Por qué hay que vigilarlas?
Las uñas crecen continuamente, mientras que su desgaste varía según las actividades y las superficies que frecuenta el perro. Si son demasiado largas, pueden engancharse o romperse. [1]
En su interior hay una parte viva que contiene vasos sanguíneos y nervios, a menudo llamada «la pulpa». Cortarla provoca dolor y sangrado. Suele ser más difícil de localizar en las uñas oscuras. [2]
No existe, por tanto, una longitud de corte idéntica para todos los perros.
Principiante: tres consejos para empezar con tranquilidad
- Acostumbra a tu perro a dar las patas. Toca suavemente una pata, levántala brevemente y luego recompensa. Introduce después la herramienta sin cortar. La AKC recomienda este aprendizaje progresivo para preparar a los perros para el cuidado de las uñas. [1]
- Pide que te enseñen dónde y cómo cortar. Pide una demostración al veterinario o al peluquero, sobre todo para las uñas negras. Elige un cortaúñas destinado a perros, adaptado a su tamaño. Una demostración en tu propio perro vale más que una estimación a partir de una foto.
- Corta poco, sin buscar un acabado perfecto. Una vez aprendido el gesto, quita solo una pequeña porción de la punta. Si no sabes hasta dónde llegar, para. También puedes confiar el mantenimiento a un profesional.
Intermedio: tres consejos para establecer una rutina
- Revisa con regularidad en lugar de esperar a la exposición. Observa las uñas y la manera en que tu perro apoya las patas. Unas uñas que chasquean contra el suelo o se enganchan son indicios que hay que examinar, sin constituir por sí solos una medida precisa de la longitud. [2]
- Piensa en los espolones cuando los haya. Estas uñas situadas más arriba en el miembro suelen desgastarse poco con el contacto con el suelo. Inclúyelas en tu revisión y pide al profesional que te muestre cómo cuidarlas.
- Elige la herramienta que dominéis los dos. Una lima eléctrica permite quitar material de forma progresiva, pero su ruido y sus vibraciones también requieren un aprendizaje. Puede convenir a algunos perros; no es automáticamente más fácil de usar. [2]
Avanzado: tres consejos para preparar la actuación
- Programa el mantenimiento antes de los últimos minutos. Haz los cuidados necesarios dentro de tu rutina habitual, con un margen antes de la exposición. La víspera o la mañana no son los mejores momentos para intentar un acortamiento importante. Este calendario es un consejo práctico, no un plazo reglamentario.
- Reparte el trabajo si las uñas son muy largas. No intentes corregirlo todo en una sesión. Pide al veterinario o al peluquero que establezca una progresión adaptada, respetando la parte viva y la tolerancia del perro.
- Comprueba la comodidad después de los cuidados. Observa unos pasos tranquilos. Una cojera, un dolor o una uña dañada requieren la opinión de un veterinario. Antes de la pista, la prioridad sigue siendo un perro capaz de moverse con comodidad.
¿Y si una uña sangra?
Detén la sesión. Para un pequeño corte de la pulpa, usa un polvo hemostático adecuado siguiendo su prospecto y ejerce una presión suave. Si el sangrado persiste más allá de unos minutos, o si la uña está rota o arrancada, contacta con el veterinario. [2]
Un corte fallido no debe convertirse en una carrera para terminar todas las patas. Tómate el tiempo de tranquilizar a tu perro y de atender la herida.
El mantenimiento regular permite afrontar la exposición con menos retoques que prever. Unas uñas cómodas son un detalle del que tu perro disfruta mucho más allá de la pista.