Nivel 2Expositor
El cepillado: los gestos adecuados para un pelaje bien cuidado
La respuesta
¿Tres pasadas de cepillo por el lomo y tu perro ya está listo? ¡No siempre! Un manto puede parecer impecable en la superficie y esconder pequeños nudos bajo las orejas o en las zonas de roce.
Un buen cepillado mantiene el pelaje sin tirar, sin irritar la piel y sin romper el pelo innecesariamente. Para un perro de exposición, es una base de preparación que se construye con regularidad.
¿Para qué sirve el cepillado?
Ayuda a retirar la suciedad y el pelo muerto, y a limitar la formación de nudos cuando esta técnica es adecuada para el manto. También es un momento para observar la piel y detectar una zona sensible.
La frecuencia depende del pelaje, de su longitud y de las actividades del perro. Un pelo largo y un pelo corto no tienen las mismas necesidades. Los mantos acordonados, por su parte, requieren un cuidado específico: no se intenta deshacer sus cordones con un cepillo.
Elegir la herramienta antes de empezar
Un cepillo adecuado debe trabajar con eficacia con una presión ligera. Según el pelaje, se puede usar un cepillo de cerdas, un guante de goma, un cepillo de púas o una carda. La elección depende en particular de la longitud y la densidad del manto.
El peine puede completar el trabajo en los pelajes que se prestan a ello. Pide al criador o a un peluquero que conozca tu raza que te muestre las herramientas y los gestos apropiados.
Principiante: tres consejos para coger buenas costumbres
- Empieza con una sesión corta y agradable. Elige una zona fácil, haz unos gestos suaves y premia a tu perro. Aumenta poco a poco la duración según su tolerancia. Es mejor tener varias sesiones pequeñas y tranquilas que una larga batalla con el cepillo.
- Mantén la mano ligera. Con una carda en particular, presionar con fuerza puede provocar molestias. Si la herramienta se engancha, detén el movimiento y examina la zona en lugar de tirar más.
- Aprende a reconocer un nudo difícil. Una maraña apretada, cercana a la piel o dolorosa merece la ayuda de un profesional.
Consejo MyDogShow: no intentes cortarla con tijeras: podrías herir a tu perro.
Intermedio: tres consejos para trabajar con método
- Procede por zonas pequeñas. En un manto largo apto para este método, separa con suavidad mechones para acceder a las distintas capas. Pide que te enseñen el gesto: cepillar solo la superficie puede dejar zonas enredadas debajo.
- Comprueba sin forzar con el peine. Cuando el pelaje lo permita, pasa con delicadeza un peine después del cepillado. Una resistencia indica una zona que revisar; no significa que haya que tirar más fuerte. Aquí el peine sirve para comprobar, no para arrancar el paso.
- Revisa las zonas de roce. Presta especial atención a los lugares en contacto con el collar o el arnés, así como a los flecos y detrás de las orejas. Ajusta tu rutina a las zonas que de verdad se enredan en tu perro.
Avanzado: tres consejos para preservar el manto de exposición
- Distingue mantenimiento y acabado. El mantenimiento retira lo que debe retirarse y previene los enredos. El acabado devuelve el pelaje a su sitio para la presentación. Antes de la pista, céntrate en las necesidades del momento en lugar de volver a empezar un cepillado completo por costumbre.
- Evalúa la eficacia de tus gestos. Observa el resultado y la comodidad del perro. Si tienes que insistir mucho tiempo en la misma zona, haz que revisen tu método o tu material. El número de pasadas no es un objetivo en sí.
- Comprueba los productos asociados al cepillado. Un espray de mantenimiento no es automáticamente apropiado para la exposición. En los eventos internacionales con CACIB de la FCI, están prohibidas las sustancias que modifican la estructura, el color o la forma del manto, de la piel o de la trufa.
Una vez terminada la sesión, tu perro debe poder retomar sus actividades con comodidad. La calidad del cepillado se ve en el pelaje, pero también en cómo acepta la siguiente sesión.